martes, 14 de octubre de 2014

Hageo 2: ¿ÉXITO? ESFUERZO HUMANO Y PODER DIVINO



"Y haré temblar a todas las naciones, y vendrá  el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos" (Hageo 2:7). 

El pueblo entiende el mensaje, saben que el profeta Hageo y su mensaje es real. No hay bendición de Dios cuando no hacemos las cosas como Dios quiere. Sencillo y lógico. Trabajas mucho y ganas poco porque Dios no es el primer lugar. Ahora, el profeta insta a los líderes, primero a los líderes: Zorobabel y Josué a esforzarse, cobrar ánimo y trabajar porque Dios estará con ellos en tan extraordinario y maravilloso proyecto (Hag.2:4). No hay un mensaje tímido ni dudoso, es claro: ESFUERZO, BUEN ÁNIMO Y TRABAJO de parte de los hombres y Dios ESTARÍA CON ELLOS y por lo tanto no debían tener miedo (Hag. 2:5). Ahí radica el éxito en todo proyecto, el esfuerzo humano en combinación con el poder divino.

Quizás el temor del pueblo estaba sustentado en la falta de recursos. Tenían las ganas, había material humano, pero ¿y los recursos? Dios les responde: "Mia es la plata, y mío es el oro" (Hag. 2:8). ¡Maravillos! ¡Extraordinario! Dios lo tiene todo y listo para que su iglesia, su pueblo ponga manos a la obra. Y es que todo lo que Dios nos pide para hacer solo requiere confianza en Su poder y trabajo. Dios proveerá siempre. Nunca lo olvides.

¿Y qué tiene que ver el Deseado de todas las naciones? Mucho. El Deseado de todas las naciones  es Jesús. Aquél que haría que la gloria del templo de Jehová que ha de construir sea más grande que la anterior (el templo construido por Salomón), ¿y por qué? Porque Jesús, el Dios mismo estaría en el templo cuando vino a la tierra como hombre. No te imaginas lo que Dios hará cuando tú haces su voluntad. Es posible que el proyecto de Dios en el cual trabajas o te dedicas parezca pequeño pero Dios tiene un premio enorme si te pones en sus manos. Solo tienes que confiar y trabajar. Recuerda, el éxito en todo proyecto de Dios está en el esfuerzo humano y el poder divino. ¿Amén?

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

Hageo 1: ¿TRABAJAS MUCHO Y GANAS POCO?


"Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal, recibe jornal en saco roto. Así deice Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos" (Hag. 1:6-7).

El dinero no me alcanza, me falta tiempo para terminar, no logro ahorra ni un centavo, trabajo y trabajo y no hay ganancias... ¿por qué? ¿Qué suecede en mi vida? ¿Por qué trabajo las "25 horas" del día y gano como si trabajara una hora? El libro de Hageo tiene la respuesta. Y esto no es teología de la prosperidad tan predicada y enseñada en otras denominaciones.  Hageo es el libro de la mayordomía cristiana. ¿Empezamos?

El libro de Hageo se escribió en un momento difícil del pueblo de Dios, según el contexto del libro esto ocurrió cuando volvieron del exilio en Babilonia. Debemos recordar que cuando el imperio Babilonio fue derrotado por Ciro el Grande, rey de los medos y persas, instituyó un política de conciliación religiosa con la nación vencida. Esa política de conciliación fue el motivo del decreto que permitía que los judíos vuelvan a Jerusalen y reconstruyan su templo.

Los judíos liderados por Zorobabel, gobernador de los exiliados y Josué, el sumo sacerdote regresaron de Babilonia a Jerusalén con el objetivo de reedificar su templo, el cual fue destruido por los babilonios tal como lo había dicho Jehová a través de sus profetas. Sin embargo, tal parece que afanados por contruir primero sus casas y sus viñas se olvidaron del templo de Dios y dejaron que esté en ruinas. Ante esto, el profeta Hageo exhorta a los exiliados diciendo: "Meditad sobre vuestros caminos" (Hag.1:5 y 7).  Su mensaje era lógico y sencillo, los judíos trabajaban las "25 horas del día" pero habían ganado poco, y sin duda no había beneficio alguno, ¿por qué? habian equivocado sus prioridades. No ponían en primer lugar al que debe estar en el primer lugar y muy por el contrario se habían concentrado en cosas secundarias, importantes, pero no primarias, y allí radicaba el error de sus vidas. Jesús les habría dicho: "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mt. 6:33). 

Sucede lo mismo hoy, vamos por la vida concentrados en cosas materiales, buenas y no malas, pero dejamos las cosas de Dios en un segundo, tercer y hasta último plano. No es lo mejor. Trabajas las "25 horas del día", "los 08 días de la semana", "los 32 días del mes" y "los 366 días del año" y ves que tus cuentas no crecen y las deudas sí. Pareciera que el dinero no alcanza, y muchas veces dices: "se va como agua entre las manos...", y es que es lógico y sencillo, no es la ecuación correcta. Lo correcto es poner a Dios en primer lugar y esperar en que Dios te dará todo, TODO lo que sabe que necesitas.

Dios usó a Hageo para exhortar los corazones de un pueblo materialista, preocupados en casas, tierras, bienes y alejados el proyecti mayor, la casa de Jehová, Su templo. ¿Es malo preocuparse en tener una mejor casa, bienes, etc? No, casas, bienes, tierras son cosas buenas, pero cuando ellas son mi prioridad y hacen que mi amor por las cosas de Dios pasen a un segundo o tercer plano entonces ya no son más una bendición sino una maldición... y es allí donde poco a poco, en mayor o menor grado siembras mucho y cosechas poco (Hag. 1:6).

Finalmente, hay algo que debe dejar en claro. El templo de Jehová era un símbolo de la presencia de Dios en medio de su pueblo (Ex. 25:8) y no era posible ser honrrado y adorado de esa manera. El templo estaba en ruinas, y esa era la imagen visible al mundo que el Señor y soberano de la tierra estaba en ruinas por culpa de su pueblo. ¿Podría el pueblo de Dios testificar al mundo entero del verdadero y único Dios y todo el plan de salvación teniendo un símbolo (templo) en ruinas y abandono? 

¿ Y nosotros? ¿Le estamos dando la prioridad a Dios en nuestras vidas? Muchas veces no encontramos bendición simplemente porque no hacemos la cosas en el orden correcto. Dios debe ser lo primero.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví


domingo, 12 de octubre de 2014

Sofonías 3: LIDERAZGO CORRUPTO ¿PUEBLO CORRUPTO?


"Sus príncipes en medio de ella son leones rugientes; sus jueces, lobos nocturnos que no dejan hueso para la mañana. Sus profetas son livianos, hombres prevaricadores; sus sacerdtes contaminarom el santuario, falsearon la ley" (Sofonías 3:3-4).

¿Es posible tener tanta luz a disposición y caminar en tinieblas? Un proverbio chino  dice que el lugar más oscuro de una habitación está inmediatamente debajo de la vela. Sin duda dice una gran verdad cuando miramos la historia de Judá, el pueblo de Dios. Judá fue una nación privilegiada, escogida de entre muchas y probablemente mejores naciones para ser un pueblo glorioso y reino especial de Dios. No cumplieron el propósito maravilloso de Dios, mataron a sus profetas, los castigaban, se burlaban de ellos y menospreciaban las Palabras de Jehová. 

Sofonías describe la maldad de Jerusalén, capital de Judá. Las llama rebeldes, contaminada y opresora, que no escucha la voz de Dios ni recibe corrección y para colmo, no confió en Jehová (Sof. 3:1-2). La condición del pueblo es terrible, pero lo que resulta sumamente interesante es que el profeta infiere que los responsables son nada más y nada menos que los líderes en todos los niveles:¿Cuánto influye un líder en el éxito o fracaso de un pueblo, iglesia o familia?  (1) Príncipes son como "leones rugientes", (2) Jueces son "lobos nocturnos", (3) Profetas son livianos y prevaricadores, (4) Sacerdotes contaminaron el santuario y falsearon la ley (Sof. 3:3-4). ¡Qué tal líderes! Se dice que el éxito o fracaso de un equipo depende de liderazgo hasta en un 70%, y ¿qué de un pueblo? Los líderes de en todos los niveles demostraban maldad y lejanía de Dios. ¿Cómo podrían liderar un pueblo como Dios quiere si ellos no eran dirigidos por Dios? Si deseamos liderar a un pueblo, una iglesia, un departamento y llevarlo a Dios es necesrio ser liderados primero por Dios. ¿Qué tal?

El día del juicio es real. Puedes tener tus dudas, puedes creer que es lejano, puedes tener tu propio concepto de juicio, es tu decisión, pero una cosa es cierta, el jucio es real y debes estar preparado, preparado como Dios quiere no como tú quieres. La Biblia es la mejor guía para ese día tan esperado, amado e ignorado por no pocos y las palabras de Sofonías son latentes hoy. ¿Cómo está tu vida? ¿Cómo está tu iglesia? ¿Cómo estás...? Si eres líder de un grupo, de una iglesia, departamento, o de tu familia, piensa en ésto: ¿estás llevándolos a Dios como Él quiere o como tú quieres? Eres responsable también. Todos seremos juzgados por Dios, pero si eres líder tendrás más responsabilidad.

Nunca olvidemos: "El remanente de Israel no hará injustica ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice" (Sof. 3:13). Habrá un remanente al final, aquellos que con gozo esperarán la venida de Jesús, del juicio. Yo quiero ser parte de ese remanente, que es fiel y lo es porque es apacentado por Dios mismo, por Jesús. ¿Y tú?

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví


Sofonías 2: EL FIN DE LA HUMILDAD Y LA SOBERBIA (ORGULLO)



"Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusiste por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo" (Sofonías 2:3).

Hay cristianos humildes y otros soberbios u orgullosos. Como en todo y todos haya de todo también en el pueblo de Dios. ¿Cuál será el destino de cada uno de ellos en el día de Jehová?

El juicio de Dios es inminente. No hay pasotergación. El profeta lo sabe y seguro de que el juicio, el "día de Jehová" es real hace un llamado al arrepentimiento. Solo el arrepentimiento de todo corazón evitaría que el "día de Jehová" sea de destrucción total. No obstante, si persistían en su pecado, en su vida de maldad simplemente serían consumidos como paja (Sal. 1:4).  El verso de hoy presenta ese llamado de la siguiente manera: "Buscar a Jehová todos los humildes de la tierra" (Sof. 2:3). En la cita encontramos dos verdades enormes, (1) el profeta anima a buscar a Dios con humildad para encontrar justicia, y (2) todos pueden alcanzar esa justicia, no solo el pueblo de Dios.

Pero, ¿quiénes son los humildes? y ¿en qué consiste esa humildad? Los humildes son aquellas personas que permanecieron fieles a Dios, y a quienes él guía y enseña. El salmista dice: “Bueno y recto es Jehová; por tanto, él enseñará a los pecadores el camino. Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera” (Sal. 25:8, 9). Es solo de ese modo que los humildes alcanzarán justicia en el día inminente de jucio. Los interesante del texto se encuentra en la palabra "quizás" no es algo seguro en realidad, es una posibilidad, ¿por qué? Sencillo, Los humildes son aquellas personas que permanecieron fieles a Dios, y a quienes él guía y enseña. El salmista dice: “Bueno y recto es Jehová; por tanto, él enseñará a los pecadores el camino. Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera” (Sal. 25:8, 9). ¡Impresionante!

Finalmente, el verso 10 destaca el contraste entre los que pueden ser librados d ela destrucción: los humildes, y aquellos que serán juzgados definitivamente: los soberbios. No necesitamos mucha explicación para notar en expreso que Dios tiene una recompensa para los humildes y soberbios, enfatizando así que la soberbia no tiene nada de grato, y muy por el contrario en aquél día todos los soberbios serán avergonzados hasta finalmente humillarse e inclinarse ante Dios, Jehová.

¿Cuál es el mensaje para mí? ¿Qué lecciones puedo encontrar un cristiano como yo en el capítulo estudiado? Varias lecciones: (1) El juicio es real, Jesús viene pronto y aunque parece demorar cieretamente viene en breve, (2) Todos seremos juzgados en aquél día y a menos que no busquemos a Dios con humildad pereceremos en el día de la destrucción, (3) Esa liberación de la destrucción no es un obra humana o por mérito alguno sino es una gracia, un don, por ello la palabra "quizás", (4) Dedemos notar el contraste entre la humildad y la soberbia y sus destinos al final. 

Hoy, quisiera buscar a Dios humildemente, sin conceptos previos, sin argumentos e inclinaciones personales, sino limpio de corazón y de mente para ver lo que Dios quiere decirme, y así, quizás Dios me libre del día de la ira, por su gracia y amor, no por mérito alguno, sino por su gracia, su magna gracia.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

viernes, 10 de octubre de 2014

Sofonías 1: EL DÍA DE JEHOVÁ


"Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente" (Sofonías 1:14).

Si los libros de la Biblia estarían ubicados en orden cronológico, el libro de Sofonías debería estar entre Isaías y Jeremías. El mensaje del profeta condenó la corrupción del pueblo de Dios, Judá, teniendo como prósito mostrar que Dios está llamando aún a su pueblo a la rectitud pues el día de Jehová está cerca, muy cerca y eso indicaba llanto, pesar y muerte para los que persisten en su maldad, y alegría, gozo y vida, salvación para los que se arrepentían, el remanente de todas las naciones. No dudas entonces que, el mensaje todavía interesa al pueblo remanente de Dios, a ti y a mí.

El mensaje central de Sofonías es el "día de Jehová" (Sof.1:7), y para él, así como para todos los profetas bíblicos, el "día de Jehová" se refiere al periodo de tiempo en el que Dios intervene en la historia de la humanidad a fin de juzgar y salvar. Es interesante descatar que los judíos creían que en ese "día de Jehová" Dios los salvaría, liberaría y los exaltaría de las demás naciones enemigas que serían destruidas para siempre. Así, los judíos esperaban ese día con gran emoción, y otros esperaban y finalmente se cansaban pues veían que ese "día de Jehová" demoraba, tardaba y era tan lejano. ¿No sucede lo mismo hoy? La mayoría de cristianos cree y espera el "día de Jehová", esperan la Segunda Venida de Jesús, cuando Cristo venga en poder y gloria para salvar a su pueblo, para salvar a su iglesia, para liberarlos y exaltarlos; ese día sin igual donde Dios pondrá fin a toda maldad. Sin embargo, muchos, creen que ese día es solo de salvación, y otros se cansan y creen que ese día es tan lejano...

Para sorpresa de los judíos, el "día de Jehová", según Sofonías sería un día de condenación hasta para el pueblo de Dios, Judá (Sof. 1:1-5) pues habían pecado grandemente contra Él (Sof. 1:17). La descripción del impacto del "día de Jehová" es realmente catastrófico: la humanidad, los animales, las aves y los peces... nadie se escapa del juicio de Dios. En nuestros días, muchos cristianos, creen, enseñan y aman la venida de Jesús, ese "gran día de Jehová" y sin duda hay motivos suficientes para ello; sin embargo, debemos saber o recordar que ese día será de alegría solo para aquellos que se pusieron a cuentas con Dios. Por otro lado, será de llanto y tristeza para aquellos que teniendo oportunidad de ir a los brazos de Jesús no lo hicieron. Entonces, cuando Jesús venga no solo destruirá a los malos, sino a aquello que profesan ser cristianos y viven de otro modo.

Podríamos concluir diciendo que, el mensaje de Sofonías es latente hoy. Ese gran "día de Jehová" está cerca, muy cerca y aunque parece lejano, está más cerca de lo que nos imaginamos... y será de alegría y salvación para los que aceptan hoy vivir como Dios quiere, y de desesperación y destrucción para los que a pesar de ser del pueblo de Dios persisten en sus maldades.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví


jueves, 9 de octubre de 2014

Habacuc 3: REVIVA TU OBRA EN TODO TIEMPO


"Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia" (Habacuc 3:2).

La oración del profeta inicia con una declaración interesante: "he oído tu palabra, y temí". Habacuc expresa temor por la ira venidera de Jehová, por el juicio contra el pueblo de Dios a través de los babilonios, y por ello pide que tenga misericordia. De este modo, reconoce que como un profeta de Dios no actuó como debió, dudó de la justicia divina y desconfió de su proceder en cuanto al tiempo y la forma. Ahora, él teme a la palabra que oyó de Jehová. El verso de hoy tiene un mensaje significativo para nuestros días. ¿Cuál es la actitud de nosotros ante la Palabra de Dios? ¿Cómo tomamos los consejos bíblicos?

La segunda lección que podemos destacar en la declaración citada tiene que ver "reavivar" o "reanimar" su obra. ¿Qué obra debe ser avivada, reavivada o reanimada? La que Dios empezó, la obra de restauración, la que viene después del juicio. Habacuc sabía que el exilio, las acciones tristes de Babilonia sobre Judá no serían para siempre, sabía que sería por un tiempo, como una amonestación para su pueblo, una disciplina que tenía el propósito de encaminarlos en el camino real y correcto. El profeta le dice a Dios, completa tu obra, esa obra que empezaste. ¿No les parece conocido ese pedido o palabras? Pablo, un buen judío dijo algo parecido a eso en Filipenses 1:6 "Estando persuadido de esto, que el que empezó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo", ¿qué tal? No hay duda de ello. Así lo hizo con Judá, así lo hace hoy y lo seguirá haciendo con cada uno de nosotros. Dios quiere avivar, reavivar y reanimar su obra  en medio de los tiempos: ayer, hoy y mañana.

Habacuc, no solo reconoce quién es Dios demostrando así temor por sus Palabras y pidiendo misericordia, no solo pide reavivar y completar su obra en todo tiempo, sino que ahora pide que esa obra la haga conocer. Habacuc quería que las naciones, las personas conozcan el poder transformador, restaurador y misericordioso de Dios a través de ellos. En otras palabras, el profeta quiere que su pueblo sea restaurado para gloria de Dios. ¡Impresionante! Esa misma obra puede ser hecha en nuestras vidas hoy, y de esa manera las personas, vecinos, amigos, familiares conocerán el poder de Dios. 

Finalmente, después de describir el poder de Dios, el profeta termina su oración poniendo en las manos de Dios todo, completamente todo, desmotrando así su fe, su confianza en Dios, a pesar de todo. Habacuc dice: "Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales;  Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de siervas, Y en mis alturas me hace andar" (Hab. 3:17-19).

El ministerio del profeta Habacuc es también una lección extraordinaria para nuestras vidas en Cristo. Podemos tener dudas, podemos no estar de acuerdo con los consejos divinos y con las respuestas que muchas veces nos pueden hacer enojar, reclamar una y otra vez diciendo: "¿Por qué?". Pero, Dios es tan bueno que tiene paciencia con nosotros y entiende nuestro pensar, conoce porqué actuamos así, y finalmente como Habacuc podemos reconocer que necesitamos fe, necesitamos confiar de tal modo que, aunque nos falte, dinero, comida, trabajo...  CON TODO, NOS ALEGRAREMOS EN JEHOVÁ, NOS GOZAREMOS EN AQUÉL QUE NOS SALVA Y ES NUESTRA FORTALEZA.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

miércoles, 8 de octubre de 2014

Habacuc 2: ¿QUIÉNES SERÁN SALVOS?


"Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá" (Habacuc 2:3,4).
La vida cristiana muchas veces tiene sus altos y bajos. Y hasta los profetas como Habacuc demostraron que son tan humanos como tú y yo. Después de expresar su desacuerdo con la decisión de Dios de usar a los caldeos como instrumento de sus juicios, y viendo que los juicios de Dios son justos a pesar de todo. Después de sus quejas, preguntas y reproches el profeta hace una declaración: "Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja" (Hab. 2:1). Cuando vienen las pruebas, cuando sentimos que Dios no nos responde de manera clara, cuando pensamos que nuestros asuntos no son de importancia para Dios... entonces es tiempo de parar, detenerse y esperar. Es tiempo de escuchar a Dios.

Dios, como siempre, responde al profeta. ¿No es maravilloso y extraordinario? Saber que Dios a pesar de lo que somos, a pesar de nuestra mente limitada y débil, siempre nos responde. Y nos responde porque sabe que necesitamos respuesta. Y la respuesta de Dios tiene lecciones interesantes:
  1. TEN PACIENCIA.- "Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá y no tardará" (Hab. 2:3). Dios le dice al profeta, que los caldeos vendrán ciertamente aunque parece que tardan. Los juicios de Dios viene sí o sí, aunque parece que demoran. Pablo también usó la declaración refiréndose a la venida de Jesús que muchas veces parece que demora. El tiempo de Dios es perfecto. Con frecuencia nos desesperamos cuando oramos a Dios y vemos que no hay respuesta, cuando las cosas siguen igual y no hay un cambio a pesar de neustras oraciones y pedidos a Dios... y es allí, es en ese momento que debes recordar que el tiempo de Dios no es el tiempo del hombre. Debes tener paciencia. 
  2. VIVE CON FE.- "He aquí que aquél cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá" (Hab. 2:4). Dios le dice al profeta, que debe tener paciencia, pero también fe. Habacuc como profeta no estaba demostrando ni paciencia, tampoco fe. ¿Un profeta de Dios que no tiene fe? Todo indica que si. Reclama, se queja, no está deacuerdo... Dios le dice: "¿Qué pasa Habacuc? ¿Acaso eres un impío que tiene una vida torcida y que se enorgullece de sí? TÚ ERES UN PROFETA, ERES UN HIJO DE DIOS, ERES RECTO, NO UN IMPÍO y DEBES VIVIR POR FE". La palabra "fe" del hebreo emunah tiene que ver con "constancia", "confiabilidad", "fidelidad" y en el contexto se usa para describir la relación de uno con Dios. Dios le dice al profeta que a pesar de que Judá será destruida por los babilonios solo los que tiene fe, o sea, los fieles a Dios serán librados de la destrucción. ¡Alabado sea Dios! ¡Qué noticia impresionante! Este mundo se acabará, será destruido, los juicios de Dios son inminentes y pronto será la venida de Jesús... no tardará... solo los fieles, solo los que confían en Dios, solo los que aprender a vivir por la fe serán librados y llevados al cielo con Cristo. ¿Amén?
Después de decirle que es necesario la paciencia y la fe para ser salvos de la destrucción por manos de los babilonios, el profeta registra los "cinco ayes" para aquellos que viven si fe. La profecía de Habacuc tenía como propósito declarar los juicios contra Judá, el pueblo de Dios. No obstante, las palabras de Dios a través del profeta también son para nosotros hoy. Jesús viene pronto, eso nos han dicho hace muchos años... lo enseñamos siempre, pero muchas veces sentimos que demora, y demora demasiado. Nunca debemos olvidar que el tiempo del hombre no es el tiempo de Dios y para eso debemos tener paciencia y fe. Paciencia para esperar y perseverar,  y fe para vivir. Los judíos creyeron que los juicios de Dios se darían, pero se cansaron pronto, se desanimaron y empezaron a vivir como si los juicios de Dios no vendrían jamás. ¿Y tú? ¿Crees que Jesús viene pronto? ¿Crees que Jesús vendrá? Paciencia y fe.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
  
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